Tai-Chi-Chuan y psicología profunda
Nuestro Ego se desarrolla y estructura a partir de la representación corporal. Esto es, de la imagen de nuestra apariencia exterior con la cual establecemos un proceso paulatino de identificación ( recordemos el mito de Narciso). A partir de esta identificación básica, que como decíamos forma, por así decirlo, los cimientos del Ego, los seres humanos a través de las experiencias que vivimos, la profesión que elegimos, las opiniones ajenas, etc., vamos "pegando" etiquetas a esa imagen corporal, tales como : me llamo fulanito, soy de profesión esto o aquello, mi carácter es de tal o cual manera, reacciono así o asá ante una situación determinada, etc.
Con la práctica continuada del Tai-Chi-Chuan podemos realmente volver al cuerpo que somos, despertar la sensibilidad de cada célula y sentir y tomar conciencia "desde dentro" de ese organismo que en realidad está unido a la vida del universo.
Al abrirnos a la experiencia de la energía operando a través y en el cuerpo, la vieja identificación con esa apariencia exterior de la que hablamos se va debilitando progresivamente con lo que muchas de las "etiquetas" se desprenden naturalmente para dar paso a un nuevo ser que habita en el misterio, en las aguas del inefable Tao.


Chicristi dijo
Olvidé firmar con enlace :)
24 Agosto 2006 | 10:20 AM