Sujetar la Luna para sentirse más joven cada día.
Junto con "Levantar el Cielo", que podréis recordar en
http://www.lacoctelera.com/ericzb/post/2007/10/21/levantar-cielo-,
"Sujetar la una" pertenece a esos ejercicios del Qi Gong con apariencia fácil que por su práctica regular demuestran, y sorprenden, como le hacen sentir a uno cada día más joven.
Lo ideal sería practicarlo al aire libre, pero si ello no es posible no pasa nada. Buscaremos ropa amplia y cómoda que nos permita la amplitud de movimientos y no obstaculice la circulación del Qi ( Chi ). Tendremos en cuenta, a nivel corporal e interno, estar relajado, respirar suavemente y tener la mente despejada.
Nos colocamos de pie, cuerpo erguido pero relajado. Doblamos lentamente el cuerpo hacia delante, dejando que los brazos cuelguen, sin esfuerzo, hasta que los dedos lleguen ligeramente bajo el nivel de las rodillas; mantenemos las piernas rectas. La cabeza inclinada de modo que la espalda forme una curva continua. Retenemos suavemente el aliento. Imaginamos que nuestro Chi recorre nuestra columna, desde el ano hasta la coronilla.
Después, al mismo tiempo que inspiramos con suavidad por la nariz, enderezamos lentamente el cuerpo, levantamos los brazos, recto, describiendo un arco continuo hasta tener las manos encima de la cabeza. Cuando las manos estén arriba, doblamos ligeramente los brazos y con los dedos pulgar e indice de las dos manos formamos la figura redonda de la luna llena. Centramos nuestra mirada en ese espacio.
Continuamos el movimiento del cuerpo hacia atrás, de modo que la espalda forme ligeramente un arco, con las manos formando la figura de la luna más allás de la cabeza. Mantenemos la postura, reteniendo unos pocos segundos.
A continuación endeerezamos el cuerpo y bajamos los brazos por los lados, mientras al mismo tiempo expulsamos el aire suavemente por la boca. Visuaizamos el Chi que baja por todo el cuerpo desde la cabeza, como una cascada de agua, hasta la punta de los dedos de las manos y de los pies. Sentimos la agradable sensación que nos recorre el cuerpo. Esta cascada de energía vital no está limpiando el cuerpo, nos nutre. Nos quedamos inmóviles unos segundos disfrutando de las sensaciones que nos produce el flujo de energía vital.
Lo repetiremos entre 10 y 20 veces, progresivamente, a medida que nos sintamos mejor.
Espero vuestras opiniones sobre vuestras sensaciones. A disfrutar.




Ele Gallerani dijo
Oye, este si que lo veo ejecutable por una pobre neófita como yo, y si encima me va a hacer sentir más joven, mañana mismo empiezo a hacerlo bien tempranito y abrigada en la terraza de casa. Gracias, Eric.
BSSS
4 Enero 2008 | 12:00 PM