Equilibrar hemisferios.
Empezamos de pie, con las piernas abiertas con la misma anchura que los hombros.
Elevamos el brazo derecho colocando el Lao Gong ( punto central de la palma ) de la mano derecha a la altura de los ojos; la mano izquierda con el dorso por debajo del codo derecho y a la altura del Tan Tien ( tres dedos por debajo del ombligo ). Como una unidad, giramos hacia la izquierda. Lentamente. Cuando no podamos girar más ( sin ser una postura forzada ) la mano izquierda seguirá el movimiento, dedosapuntando tierra, hasta que llegue a la columna, a la altura del sacro.
Giramos ambas manos; la izquier
da empieza a subir y la derecha a bajar hasta conseguir la postura que teníamos pero invertida. Vuelve a girar el tronco, esta vez hacia la derecha, y volvemos a proceder del mismo modo. Todo muy lentamente.
La atención, siempre puesta en los Lao Gong. La cadera ha de estar suelta y relajada. Insisto en que hay que sentir que la mirada esté conectada con las palmas de las manos.
Repetiremos varias veces, y el cierre se realiza con la vuelta a la derecha, bajando el brazo izquierdo al llegar al centro.
El ejercicio está pensado para reequilibrar los hemisferios cerebrales con, además, efectos positivos sobre la columna vertebral y los riñones.






laurencia19 dijo
Hola, mmmmm en tu blog siempre se aprende algo nuevo y valioso....
Un abrazo.
8 Enero 2008 | 04:24 PM