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11 Agosto 2008

Las tribulaciones de un filósofo en China.

11-08-2008

Reseña del libro "La China da que pensar" de François Jullien

Luis Roca Jusmet

Rebelión

François Jullien

La China da que pensar, tr. Natalia Fernández, Ed. Anthropos, Barcelona, 2005

Fundar la moral, tr. Héctor Subirats y Silvia Kiczkovsky, Ed. Taurus, Madrid, 1997

Tratado de la eficacia, tr. Anne-Hélène Suárez, Biblioteca de Ensayo Siruela, Madrid, 1999

Editorial Antrhropos ha publicado un pequeño libro que recoge una serie de artículos y entrevistas de François Jullien, titulado “La China da que pensar”,que permite enriquecer dos lecturas anteriores, “Fundar la moral” y “Tratado de la eficacia”.

Estos dos libros, que tratan de dos temas diferentes, la moral y la estratégia china, se iluminan mutuamente y se complementan a través de las agudas entrevistas realizados a Jullien.

François Jullien es un filósofo francés ( europeo, occidental en el sentido preciso que él apunta), que, con una brillante y sólida formación académica, un buen día decide pasar una larga temporada en China, donde se dedica básicamente a estudiar su lengua y a partir de aquí trabajar diferentes ideas elaboradas por esta milenaria tradición cultural. Lo original de su proyecto es que China se convierte en un rodeo para volver a la filosofía. Porque lo que Jullien reivindica es la filosofía como apuesta radical, como aventura del espíritu que implica siempre un cuestionamiento de la ideología, de las creencias sociales. El problema es que la filosofía tiende a esclerotizarse y constituirse también en creencia. Y si desde la propia tradición filosófica aparece la crisis, la ruptura para evitarlo, ahora la propia transgresión se constituye en norma, pierde su sentido crítico y aparece el impasse. Y aquí es cuando entra la propuesta de Jullien : servirse para fines filosóficos de una tradición y una lengua que no tiene nada que ver con la filosofía. Y no se trata de ir a lo diferente, sino a lo indiferente, ya que lo diferencia comparte un marco común ( como el psicoanálisis, la ciencia ) y lo indiferente no. Hay que cruzar dos tradiciones indiferentes, evitando los peligros del etnocentrismo ( ir al otro desde lo Uno, que somos nosotros) y el exotismo ( dejarnos fascinar por el Otro). El proyecto de Jullien requiere mucha sutilidad, es un trabajo de matices que implica un conocimiento muy profundo de ambas tradiciones, pero sin confundirlas ni diluir la perspectiva original, que es la filosófica. Tampoco busca comparar, no hay esquema común que posibilite el universalismo cómodo ( pero que tampoco nos conduzca a un relativismo fácil que sería teóricamente muy poco fecundo).

La estrategia es, entonces, volver a la filosofía desde lo impensado, que es justamente lo pensado en China. Pero China no utiliza conceptos ni modelos teóricos : es Grecia quien los inventa en la doble vertiente de la filosofía y las matemáticas. China formula ideas de forma intuitiva y esquemática y solo utiliza las matemáticas como cálculo sin extraer de ella ningún modelo teórico de razonamiento. En algún momento de la historia del pensamiento chino, de manera puntual, aparece algo parecido al debate que podría originar una argumentación filosófica, pero no cuaja, pasa de largo. China piensa siempre en términos de proceso, de interacción, no lo hace desde la entidad, desde lo que son las cosas y por tanto no desarrolla una ontología propia del ente, de lo que es cada cosa, de la que surgirán conceptos como el de Ser o el de Dios. Por otra parte no vive la experiencia política de la Polis ( la democracia , la libertad reivindicada por los griegos contra los peligros externos, la dicotomía entre hombre libre/esclavo) . En toda su tradición intelectual no piensa en términos de formas políticas y ni llega a plantearse una forma política diferente de la monarquía. Finalmente no vive la experiencia de la interiorización, la conciencia desgarrada y de falta que es producto de la tradición griega y sobre todo de la irrupción del cristianismo. Todos estos temas, que son filosóficamente tan familiares, por aparecer tan evidentes es justamente por lo que no vemos su contingencia.

Especificando más entraré en el sentido complementario de sus dos textos “Fundar la moral” y “ Tratado de eficacia”. En China . como he dicho, no hay teoría política, no hay ideas políticas, sólo hay una estrategia que puede ser eficaz en su conjunción con la moral o como puro ejercicio del poder. La primera opción es la que defiende la tradición de los realistas ( con muchos puntos en común con la tradición confucionista, a la que pertenece Mencio, cuyos textos son la base de la reflexión de Jullien sobre moral china) y la segunda que es la de los mal llamados legistas ( porque no defienden el respeto a la ley sino la sumisión a la autoridad del poder). Pero siempre hay en la concepción china de la eficacia ( de la estrategia) una serie de elementos comunes que surgen básicamente de la idea de transformación a partir de una acción indirecta ( wu wei) que produce efectos indirectos. Hay un proceso continuo regulado por una lógica cuya coherencia hay que descubrir, que implica una maduración que hay que respetar. No podemos forzar no controlar, hay que seguir la propensión de las cosas, aprovechar su potencial, facilitando la orientación más favorable. Este planteamiento no se base en ninguna de las dualidades: teoría/ práctica, fines/ medios, modelo/ aplicación, objetivos/ planes. No hay ni decisión, ni elaboración ni elección solo adaptación al curso de las cosas de las que nosotros formamos parte.

En el tema de la legitimación de la moral François Jullien consigue desenredar el tema, ponerlo en marcha comparando a un clásico chino, Mencio, con dos filósofos ilustrados, Rousseau y Kant. La línea de Mencio va, desde la reacción humana de vivir como insoportable el dolor ajeno hasta la virtud de la humanidad ( ren). Desde lo condicionado hasta lo incondicionado, desde lo relativo hasta lo absoluto que lo que hace es actualizar nuestro potencial moral, es decir, nuestra humanidad. Este perfeccionamiento interior es el que conduce a la auténtica felicidad, es lo que nos diferencia de los animales, es lo que nos hace humanos. Contrariamente a lo que plantea Kant que considera que solo es posible la moral desde la afirmación de la libertad, Mencio, al igual que toda la tradición de la forma parte, ni se plantea este concepto. Y también contrariamente a Kant no se trata de seguir el imperativo que marcan los principios morales sino que para el sabio chino que ha desarrollado hasta el final su naturaleza moral. No se trata de seguir ni normas ni principios solo de madurar el talento moral y a partir de aquí actuar espontáneamente, transformando las cosas naturalmente, ejerciendo una influencias invisible. En realidad el bien ( tema de la moral) es una forma de provecho, que es lo que busca la eficacia, sólo que elevado a los otros. Lo que representa el Sabio para China es el estratega que combina la virtud y la eficacia, el que consigue la victoria gracias a la propagación y la atracción

servido por eric 10 comentarios compártelo

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Jesús

Jesús dijo

Todo esto está muy bien y sabemos que funcionaría de forma natural. También sabemos que, tal y cómo está estructurada la sociedad occidental de hoy en día, tratar de llevar esto a la práctica, supondría correr una serie de "riesgos reales" que pocos estarían dispuestos a asumir. Sería como el descorche de una botella de cava agitado. Es esa explosión inicial la que temen que de alguna manera se produzca. Lo que me pregunto si serán conscientes es de que, con la represión y presión tan fuerte que hay, llegará a producirse igualmente esa explosión, sin necesidad de descorchar la botella, sencillamente porque la botella no será capaz de soportar la enorme fuerza acumulada que ya hay en su interior.

Me gustaría ser más optimista, pero si esa situación de "no hacer", para que las cosas sigan su curso natural, llegase a producirse a una escala mundialmente apreciable y visible por la mayoría de quienes creemos que es posible, mucho me temo que mis ojos no lo verán. Ojalá esté equivocado.

Una vez más, no sé si logré expresarme bien (sé que estoy con dificultades para lograrlo con más facilidad).

11 Agosto 2008 | 09:21 PM

harukaze

harukaze dijo

Estoy por decirte que este post supera con creces la dificultad de los anteriores que has dedicado al alma, precisamente por todo lo que explica el autor y porque me resulta complicado dar ese rodeo pura volver a la filosofía occidental pasando por China.
Puedo entender las diferencias entre el filósofo europeo y el sabio chino porque parten de dos concepciones distintas del mundo y del hombre, y me gusta la idea del perfeccionamiento interior y de esa influencia invisible pero tengo la imagen de gotas de agua que se diluyen en el océano. Lo encuentro factible a nivel individual pero si pasamos a la colectividad...

No sé si me he explicado.

12 Agosto 2008 | 08:45 PM

Jesús

Jesús dijo

Lo también cierto, Haru, es que ese trabajo individual desde la conciencia de "formar parte de un todo", si es realizada por varios individuos, se irá extendiendo y creciendo, haciéndose cada vez más notable. El colectivo será cada vez mayor. Tomo conciencia leyendo mis propias líneas de la dualidad que utilizo cuando hablo de individualidad y de colectividad. No deja de ser un "yo" y un "los otros", algo que no encaja con ese "todo". Seguramente sea necesario hacer algo al respecto para corregir el enfoque.

13 Agosto 2008 | 01:28 PM

harukaze

harukaze dijo

Jesús, hay días que me encuentro un tanto escéptica respecto a ese perfeccionamiento moral, el tipo de conversaciones que puedo mantener con mi familia, con la gente del trabajo, con los compañeros del tatami... plantear o comentar algo así sirve para provocar la risa, para que digan "ya está ésta con estos rollos", para que me llamen "pringá"..., cosa que me importa poco pero que sirve como ejemplo del desinterés por estas cuestiones Ya sé que es un grupo limitado pero... Fíjate, aunque no sea exactamente el mismo tema, pero por aquello de la conciencia de formar parte de un todo, el caso más inmediato que se me ocurre es el tema del cuidado del planeta, del reciclado, del consumo de agua... sigo oyendo gente que dice que para qué separar las basuras, que eso es ahorrar puestos de trabajo en los servicios de limpieza porque el trabajo lo damos hecho los ciudadanos... comentarios y actitudes, en general, que me hacen pensar que necesitaríamos muchos, muchos sabios para llegar a notar esa influencia invisible.

13 Agosto 2008 | 06:30 PM

Ele Gallerani

Ele Gallerani dijo

Me parece maravilloso, espectacular, impresionante, en primer lugar el post de Eric, como siempre enriquecedor y motivador, y muy de cerca vuestra capacidad de comentario al respecto...yo debo estar en otra onda, por que tras la lectura solo me surgen preguntas y ninguna respuesta. La sabiduría china es muy hermosa como concepto, pero ¿alguna vez se ha visto reflejada en una forma de vida envidiable?. Sabemos que la filosofía occidental, heredera de los principios griegos clásicos, nos ha dado una forma de entender la vida (lease el individuo en el todo) bastante errónea; ¿acaso la china nos aporta una esperanza mejor?...
Ya os digo, debe ser que mi forma de ver las cosas últimamente no son nada positivas, vaso medio vacio.
BSSSS

13 Agosto 2008 | 06:51 PM

eric

eric dijo

Otro libro muy bueno de François Jullien es el que publica La Biblioteca de Ensayo Siruela, titulado " Un sabio no tiene ideas".

18 Agosto 2008 | 05:40 PM

harukaze

harukaze dijo

Es una tontería; me ha hecho gracia que el título del libro coincida con la frase que dijo un amigo hace dos o tres días, durante una conversación que se fue enredando cuando una amiga tomó la palabra y acabamos perdiendo el hilo del discurso. No sé si porque no podía meter baza o porque planteaba una cuestión sencilla y aquello se estaba convirtiendo en un monólogo erudito, pero de pronto dijo "Un sabio no tiene ideas", se hizo el silencio y él volvió a su comentario inicial. Una ironía que nada tiene que ver con la obra de Jullien.

19 Agosto 2008 | 11:50 AM

ren

ren dijo

He leído varias veces este post, Eric, y en días distintos. En principio me parece loable la idea de intentar conciliar los pilares de dos filosofías, la occidental y la china, de todo se aprende todo aporta, en general, pero siempre choco con el mismo párrafo:

"Contrariamente a lo que plantea Kant que considera que solo es posible la moral desde la afirmación de la libertad, Mencio, al igual que toda la tradición de la forma parte, ni se plantea este concepto. Y también contrariamente a Kant no se trata de seguir el imperativo que marcan los principios morales sino que para el sabio chino que ha desarrollado hasta el final su naturaleza moral. No se trata de seguir ni normas ni principios solo de madurar el talento moral y a partir de aquí actuar espontáneamente, transformando las cosas naturalmente, ejerciendo una influencias invisible."

Algo no debo de haber entendido, porque el que Mencio, como el resto de la tradición a que pertenece, no se plantee ese concepto me choca con que precisamente no sigan normas ni principios, sino que solo se procure desarrollar el talento moral. Casi me suena a flor silvestre, que crece sin cuidados ni jardineros que tutelen. Me parece que, sin hablar explícitamente de libertad, se practica más, porque la obligación de seguir unas normas principios, por pocos que sean, ya suponen una restricción para ella.

Pero hay otra cuestión que me ronda la cabeza, ý es que prescindir totalmente de una guía, de esas normas, ¿no es un poco peligroso? ¿En base a qué se cultiva ese talento moral? Porque si lo dejamos al libre albedrío cada cual puede tener su propio concepto del bien y el mal, y, se les llame como se les llame, son la piedra angular de toda filosofía, creo yo.Y a partir de ellos, moldear ese talento.

Besotes, Eric. :-)

21 Agosto 2008 | 05:51 PM

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Mi nombre es Eric. Tengo 45 años. Me intereso por todo lo referente al movimiento altermundista. No soy amigo de las etiquetas pero si alguien la necesita se podria decir que soy taoista por mi manera de entender la vida. El Tai-Chi me apasiona y, aunque no me dedique profesionalmente, soy monitor. Free Web Counter
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